Este histórico acuario abrió sus puertas en 1955. Las cerca de 50 especies que albergaba en el momento de su inauguración aumentaron hasta superar las 1.200 en 2013, la mayor cantidad de Japón. Además, es el único acuario del país que cuenta con un dugongo y dispone de una amplia oferta de espectáculos e instalaciones de exhibición.
Además de la exhibición de manatíes africanos y el «Reino de los mamíferos marinos», donde se puede caminar por un tubo transparente bajo el agua, en la sección «El mar de Ise-Shima y los mares de Japón» es posible contemplar las adorables marsopas sin aleta. En 2013 también se inauguró el «Laboratorio de criaturas extrañas», que reúne seres vivos poco comunes, como un isópodo gigante que se hizo famoso por pasar mucho tiempo sin comer y la «rana perro» (nombre provisional), cuyo croar suena como «guau». El acuario es muy popular por albergar una gran variedad de seres vivos.
También cuenta con numerosos logros en materia de cría e investigación, como la primera reproducción en cautiverio del mundo de la marsopa sin aleta, un pequeño cetáceo que también habita en aguas cercanas a Japón; el primer nacimiento de una cría de nutria marina en el país; el récord mundial de permanencia en cautiverio de uno de sus dugongos; y el nacimiento de un nautilo de tercera generación, una primicia mundial.
Lo más destacado
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Es el único lugar de Japón donde se puede ver al dugongo, del que se dice que sirvió de modelo para las leyendas sobre sirenas.
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Reúne más de 1.200 especies de seres vivos, la mayor variedad de Japón.
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En el Estadio de Espectáculos se puede disfrutar de un espectáculo de leones marinos.