Lo más fascinante del monte Kanpuzan son sus verdes laderas cubiertas de hierba.
En la cima, el Observatorio giratorio del monte Kanpuzan rota lentamente 360 grados, desplegando ante los ojos el magnífico paisaje de toda la península de Oga como si fuera un rollo ilustrado. Esa vista amplia y sin ningún obstáculo realmente hace que uno se sienta más despejado.


