Un solitario alojamiento termal situado en las montañas del Parque Nacional de Towada-Hachimantai. La zona está envuelta en vapor y, en los alrededores, pueden contemplarse paisajes que recuerdan a un valle infernal, con surgencias de aguas termales y volcanes de lodo.
Sus aguas grises y turbias son aguas termales sulfurosas simples. Se consideran eficaces para diversas afecciones, como la dermatitis atópica, la neuralgia y las enfermedades gastrointestinales. Desde tiempos antiguos se dice: «A Goshogake se llega a caballo y se vuelve calzando geta, los tradicionales zuecos japoneses de madera». Debido a su elevado contenido de azufre, los «huevos negros», cocidos en las aguas termales hasta que la cáscara adquiere ese color, se han convertido en una especialidad local.
Cuenta con «siete baños», entre ellos un baño de vapor en caja, un baño de agua en cascada y un baño de sauna de vapor. El más popular entre las mujeres es el baño de lodo, cuyas aguas brotan desde 1.000 m bajo tierra cargadas de lodo y al que se atribuyen un efecto similar al de una compresa caliente y propiedades beneficiosas para la piel. También se venden como recuerdos un jabón de lodo y una mascarilla de lodo termal elaborados con este material. Algunos de los alojamientos para tratamientos termales disponen de habitaciones de tipo ondol que aprovechan la energía geotérmica, lo que permite disfrutar de los beneficios del tratamiento sin salir de ellas.
La ciudad de Kazuno, donde se encuentra Goshogake Onsen, es en realidad la cuna del kiritanpo, una especialidad de Akita. También es conocida por sus deliciosos platos preparados con ingredientes locales.
Lo más destacado
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Las aguas termales son sulfurosas simples.
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En los alrededores hay numerosos lugares donde disfrutar plenamente de la naturaleza de Hachimantai.
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Platos coloridos y saludables, elaborados con ingredientes locales y populares entre las mujeres.
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También cuenta con una zona de alojamiento para tratamientos termales equipada para cocinar.
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En los alojamientos de tipo ondol, que aprovechan la energía geotérmica, es posible combatir el frío corporal mientras se permanece acostado.