En cuanto se abrió la ruta de montaña en 2026, organicé el tan esperado viaje a Tateyama Kurobe. ¡No es casualidad que se lo considere «un paraje espectacular y recóndito que hay que visitar al menos una vez en la vida»!
La experiencia más especial de este viaje fue utilizar distintos medios de transporte durante todo el recorrido, incluidos funiculares, trenes de montaña, autobuses y teleféricos. Cada tramo estuvo lleno de sorpresas y diversión. A medida que aumentaba la altitud, el paisaje ante mis ojos también cambiaba constantemente: majestuosas montañas, extensas mesetas y una naturaleza impresionante. Cada escena era tan hermosa como una postal.
Ese día tuve muchísima suerte y disfruté de un tiempo excepcionalmente bueno. El cielo azul y las nubes blancas, combinados con las imponentes montañas, hicieron que todo el viaje fuera aún más perfecto. Tanto contemplar el paisaje desde la ventanilla como detenerme para tomar fotografías de recuerdo me permitieron sentir profundamente el impacto y la emoción que produce la naturaleza.
Si surge la oportunidad de viajar a Japón, recomiendo mucho incluir Tateyama Kurobe en el itinerario. No se trata solo de admirar hermosos paisajes, sino también de un viaje maravilloso que combina la experiencia de distintos transportes con la exploración de la naturaleza. ¡Definitivamente vale la pena vivirlo en persona al menos una vez!







