Cuando se visita una cascada, lo habitual es contemplarla desde abajo para sentir su dinamismo. Sin embargo, la cascada de Fukiware es diferente. Se trata de un lugar muy poco común donde es posible sentir la grandiosa fuerza de la naturaleza mientras se contempla la cascada desde arriba.
Debido a sus 7 m de altura y aproximadamente 30 m de ancho, también recibe el nombre de «Niágara de Oriente». La fuerza con la que el abundante caudal fluye con estruendo entre enormes rocas y levanta salpicaduras ofrece un espectáculo impresionante.
El origen de esta singular formación geográfica se remonta a una erupción volcánica ocurrida hace algo más de 200.000 años. La actividad volcánica provocó represamientos y acumulaciones de sedimentos, y el consiguiente curso del río Katashina erosionó repetidamente la toba volcánica hasta formar el desfiladero de Fukiware. Este retrocede una media de 7,5 cm al año, lo que significa que la cascada de Fukiware ha retrocedido unos 750 m desde su formación, hace 10.000 años.
Este paisaje espectacular, creado por la naturaleza a lo largo de muchísimo tiempo, ha aparecido incluso en la secuencia de apertura de un drama televisivo y, recientemente, también ha llamado la atención como lugar de energía espiritual.
Alrededor de la cascada hay senderos acondicionados que bien merecen una visita. El recorrido permite conocer diversos puntos de interés, como el puente Fukiage y el templo Ukishima Kannon-do. Además, es posible disfrutar de la hermosa naturaleza del desfiladero de Fukiware, por lo que conviene reservar tiempo para pasear tranquilamente.
Lo más destacado
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Desde finales de abril hasta principios de mayo, el caudal aumenta debido al deshielo y la cascada alcanza su máxima fuerza del año.
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En 1936 fue designada Monumento Natural de Japón y, en 1990, también fue incluida entre las «100 mejores cascadas de Japón».
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Completar una vuelta por los senderos lleva entre 30 y 60 minutos aproximadamente.
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Los senderos permanecen cerrados durante el invierno, desde mediados de diciembre hasta finales de marzo.
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Como el terreno es irregular, se recomienda llevar calzado deportivo o zapatos con suela antideslizante.