Un gran templo con unos 1.400 años de historia, cuyo recinto de aproximadamente 59.000 metros cuadrados alberga el Daikanjin, el Daihongan y diversos shukubo, alojamientos de templo. Como se fundó antes de que el budismo en Japón se dividiera en distintas escuelas, personas de cualquier afiliación religiosa pueden acudir a rendir culto. A lo largo de los siglos ha atraído la devoción de una amplia variedad de personas, desde gobernantes como Minamoto no Yoritomo y Tokugawa Ieyasu hasta la población común. También es famoso por la leyenda «Guiado por una vaca hasta Zenkoji» y actualmente recibe unos 6 millones de visitantes al año.
El salón principal, declarado Tesoro Nacional, es uno de los bienes culturales de madera más grandes del este de Japón. En él se venera como imagen principal el Ikko Sanzon Amida Nyorai, considerada la estatua budista más antigua de Japón, que llegó al país en el año 552, cuando se introdujo el budismo.
Una experiencia imprescindible al visitar Zenkoji es el Okaidan Meguri. Consiste en recorrer a tientas un pasillo completamente oscuro bajo el suelo del salón principal y tocar el «cerrojo de la Tierra Pura», situado debajo de la imagen principal secreta, para establecer un vínculo con ella. Se dice que esto garantiza el renacimiento en la Tierra Pura.
La imagen principal permanece completamente oculta, pero el Maedachi Honzon, creado en el período Kamakura para representarla, se muestra al público durante el Gokaicho, que se celebra una vez cada siete años según el cómputo tradicional japonés.
Lo más destacado
-
Uno de los templos antiguos más destacados de Japón, con unos 1.400 años de historia.
-
Conocido por la leyenda «Guiado por una vaca hasta Zenkoji», recibe unos 6 millones de visitantes al año.
-
Venera como imagen principal el Ikko Sanzon Amida Nyorai, considerada la estatua budista más antigua de Japón.
-
La popular experiencia Okaidan Meguri permite establecer un vínculo con la imagen principal.
-
El Gokaicho, celebrado una vez cada siete años según el cómputo tradicional japonés, atrae a multitud de personas en cada ocasión.