Un destino termal situado en una zona montañosa, remontando el río Tamayu desde la orilla sur del lago Shinji, y con una de las historias más antiguas de Japón. En el Izumo no Kuni Fudoki se afirma que «bañarse una vez embellece y bañarse dos veces cura cualquier enfermedad». Es un onsen conocido por sus beneficios para la piel, cuya excelencia también elogió Sei Shonagon en El libro de la almohada.
Sus aguas contienen abundantes iones de sulfato y ácido metasilícico, y se caracterizan por sus propiedades altamente hidratantes. En la localidad termal hay tres baños de pies y, en la plaza Yuyakushi, es posible llenar una botella con agua termal para llevársela.
Al fondo de la localidad termal se encuentra el santuario Tamatsukuriyu, al que se atribuye la gracia de hacer realidad los deseos y propiciar buenas relaciones. En sus alrededores hay varios lugares relacionados con el emparejamiento, como el pozo Koi Kuru Ido y el puente Koi Kanau, además de numerosos sitios populares entre las mujeres, como la plaza Himekami, donde hay una estatua ante la que se reza por una piel hermosa. Asimismo, en el río Tamayu hay un pequeño islote con forma de magatama, un abalorio curvo tradicional japonés, donde se ha colocado una pieza de ágata azul en bruto, material utilizado para fabricar magatama. Se dice que tocarla trae felicidad.
Por toda la zona hay representaciones de escenas célebres de la mitología de Izumo, como la derrota de Yamata no Orochi y la leyenda de la Liebre Blanca de Inaba, que se pueden contemplar durante un recorrido por los distintos baños termales.
Lo más destacado
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Sei Shonagon también elogió estas aguas termales, conocidas por sus beneficios para la piel.
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Numerosos lugares considerados propicios para el amor.
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Muchos detalles, como sus singulares letreros, que hacen más entretenido pasear sin rumbo.