Fushimi Inari Taisha es el santuario matriz de los aproximadamente 30.000 santuarios Inari que se dice que existen en todo Japón. Es venerado por conceder abundantes cosechas, prosperidad en los negocios, seguridad en el hogar, recuperación de enfermedades y cumplimiento de deseos. Fue fundado en el año 711.
Su lugar más destacado es el «Senbon Torii», donde una sucesión de puertas torii de color bermellón forma un túnel detrás del santuario principal. Esta tradición comenzó cuando los fieles ofrecieron las puertas como muestra de sus plegarias y agradecimiento, y se dice que hay más de 10.000 en todo el monte Inari.
En el Okusha Hohaisho, situado tras atravesar el Senbon Torii, se encuentra la piedra «Omokaru-ishi». Se dice que, si al levantarla mientras se piensa en un deseo parece más ligera de lo esperado, este se hará realidad.
A quienes dispongan de un poco más de tiempo se les recomienda el «Oyama Meguri», un recorrido con el que pueden mejorar aún más su suerte. Tras visitar el santuario principal y adentrarse en el monte Inari, se encuentran otsuka, pequeños lugares de culto relacionados con la salud, como la vista y la garganta. El monte tiene unos 233 m de altitud, y el circuito, de unos 4 km, lleva aproximadamente 2 horas.
Por todo el recinto pueden verse estatuas de piedra de zorros, considerados mensajeros de la divinidad. También resulta entretenido buscar los diferentes tipos que existen. Además, aquí las ema, tablillas votivas en las que se escriben deseos, tienen forma de zorro. Es divertido dibujarles libremente distintas expresiones.
Lo más destacado
-
Santuario matriz de los santuarios Inari venerados en todo Japón, con más de 1.300 años de historia.
-
Se le atribuyen bendiciones como abundantes cosechas, prosperidad en los negocios, seguridad en el hogar, recuperación de enfermedades y cumplimiento de deseos.
-
El popular «Senbon Torii», una sucesión de puertas torii que forma un túnel, atrae también a numerosos visitantes del extranjero.
-
Para quienes deseen aumentar aún más su fortuna, se recomienda el «Oyama Meguri», un recorrido de peregrinación por el monte Inari.